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Transcurriendo el último cuarto
del siglo XIX, las carretas provenientes de Buenos Aires
en su viaje al Norte, hacían un alto en una pequeña
isleta de algarrobos a la altura de Corral de Pachi,
paraje ubicado media legua más al norte del lugar
en donde algunos ranchos dispersos señalaban
el principio de lo que más tarde sería
un pueblo. La Cía. de Tierras Anglo-Argentina
avanzaba en el tendido del Ferrocarril Central Argentino
en el tramo Rosario-Córdoba, cruzando la zona
antes mencionada a cuya vera nacieron un sinfín
de localidades.
El gentilicio se agrupó y un gran hormiguero
prestó su nombre a la incipiente aldea señalando
así el comienzo de la futura ciudad. Los primeros
colonos en su gran mayoría eran inmigrantes de
origen Español, Italiano, Suizos y Franceses.
Antes de la llegada de los mismos, la densidad de la
población en esta región, era muy baja
y con zonas prácticamente desiertas.
Los inmigrantes trajeron su forma de vida y conforme
a estos patrones desplegaron sus actividades constituyendo
una comunidad de gran espíritu de empresa, con
capacidad de trabajo, voluntad de cambio e imaginación
para resolver sus problemas.
La idea de obtener un lugar en el mundo, los impulsaba
a luchar y la tierra era su principal recurso. La agricultura
y un incipiente comercio constituían la base
de su economía.
El desarraigo y la incertidumbre motivaron a los pobladores
a estrechar vínculos afectivos, haciendo de la
colonia una comunidad familiar.
Hacia 1888, los Sres. Crisólogo Oliva y Santiago
Díaz, adquirieron grandes porciones de terreno
que luego lotearon y vendieron a muy bajos precios con
la condición de que en ellos se construyeran
viviendas. Así, el rancherío comenzó
a entremezclarse con elementales negocios que cubrían
las necesidades más fundamentales.
El 10 de noviembre de 1890, quedó inaugurada
y habilitada al público, la Estación de
Trenes con el nombre de Oliva, en homenaje a uno de
sus precursores.
En el mismo año, el Gobernador de Córdoba,
Del Castillo, creó una Comisión Vecinal
que fue el primer gobierno organizado de la aldea.
En 1900, dicha Comisión Vecinal es elevada a
la categoría de Comisión Municipal. A
partir de entonces se sucedieron hechos referentes a
la caracterización institucional: creación
del Registro Civil, del Servicio de recolección
de residuos, inauguración del edificio de la
Jefatura de Policía con el nombre de Cabildo,
tras lo que Oliva pasa a ser cabecera del Departamento
Tercero Arriba, e inauguración de la Parroquia
Sagrado Corazón.
En 1908, se iniciaron estudios a los fines de establecer
la aptitud de la zona para asentamiento de una Colonia
Asilo Regional Mixta de Alienados, construcción
que se concretó e inauguró el 4 de julio
de 1914, hoy Hospital Dr. Emilio Vidal Abal.
Los años subsiguientes dotaron a Oliva del primer
servicio eléctrico (1916), se realizaron los
primeros comicios para elegir intendente y concejales
(1920), se inauguró el Hospital zonal y el Edificio
Municipal (1927) y el segundo elevador de granos del
país (1930).
Estos acontecimientos, enmarcados en la crisis europea
de postguerra, sumados a las características
de explotación agrícola de la zona, que
proveía insumos para la exportación, constituyeron
el auge de una población que en 1935 completó
su proyección regional, provincial y nacional
al ser cruzada por la ruta asfaltada Nº 9.
Cincuenta años necesitó Oliva para su
consolidación y otros treinta más para
inscribirse como ciudad ya que así fue declarada
en 1964 por decreto del Superior Gobierno de la Provincia.
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